LOS DIEZ PECADOS CAPITALES DEL JEFE. LEO FARACHE.

por: Estudio 7 Valencia

29 nov, 2019

Hoy, en Estudio 7, os recomendamos el libro “Los diez pecados capitales del jefe”, de Leo Farache.


Si eres jefe de una organización o de una empresa, grande o pequeña, no importa el tamaño, seguro que te habrás preparado para desempeñar tu trabajo con profesionalidad, para obtener unos resultados excelentes y llevar a buen puerto la empresa que lideras. Pero ¿te has planteado qué carga emocional conllevan las relaciones laborales?


Leo Farache expone una serie de reflexiones acerca de la influencia del jefe en nuestras vidas. Y lo hace presentando sesenta casos que responden a otras tantas realidades; incluso se atreve a proporcionar datos personales de jefes que son modelos de comportamiento y de quienes se han equivocado en su rumbo (a éstos sólo hace alusión sin mencionar sus nombres) Con ello consigue extraer conclusiones sobre las luces y las sombras de quienes ejercen la difícil tarea delliderazgo empresarial.


Según Farache, la actitud del jefe no sólo influye en la productividad de la empresa, sino también en la felicidad de sus trabajadores.


Este libro explica cómo evitar determinados errores para llegar a ser un buen líder. Parte de la premisa de que la mayoría de los jefes no nacen con esa predisposición al liderazgo. Por otra parte, hay habilidades que se pueden aprender y ejercitar, aunque no se tengan de manera innata. Por lo tanto, será imprescindible prepararse a fondo antes de lanzarse a la aventura de capitanear una empresa.


La principal cualidad de este experto en dirección de empresas podríamos decir que es la capacidad de reflexión. Su dilatada experiencia profesional (Director de Publicidad de la SER en Madrid, Director Comercial del Pabellón de España en la EXPO’92 en Sevilla, Director General de Maritz España, Director General del Grupo Movierecord, Director General de McCann Erickson, Consejero Delegado de Arbo Media Diversus, Socio creativo de Más Cuota y fundador de Educar es todo, Director General de la Asociación de Agencias de Medios) le avala como amplio conocedor de los diferentes perfiles de un líder.


Farache fundamenta el aprendizaje del jefe en tres capacidades que hay que consolidar y ejercer con humildad: escuchar, reconocer los errores y rectificar.


Critica a quienes centran sus objetivos única y exclusivamente en la obtención de resultados, ya que en toda empresa u organización debería imperar la satisfacción del cliente; por otra parte, detesta la injusticia, ya que un buen jefe debe ser reconocido por su honestidad.


Con un estilo ameno, establece una crítica sobre los comportamientos más frecuentes de los jefes y analiza lo que él denomina “los diez pecados capitales” que pueden llegar a cometer. Trataremos de sintetizarlos:


1. No ejercer sus funciones o extralimitarse en la transmisión de órdenes. Tan negativa es, según Farache, una actitud como la otra. El jefe que no sabe mandar provoca confusión, desorden y desmotivación. El que ejerce todo el mando y no sabe delegar no es una jefe eficaz. El punto intermedio estaría en la capacidad de transmitir órdenes a otras personas para que se responsabilicen de una parcela del liderazgo y mantenerse alerta en la tarea de supervisión.


2. Distanciarse de sus subordinados. Es una postura equivocada. El jefe debe ejercer su liderazgo desde la posición del trabajo en equipo y no desde la individualidad.


3. Actuar con prepotencia. Este comportamiento también marca distancias y provoca rechazo. El jefe debe demostrar empatía, actuar con respeto.


4. Oír sin escuchar. Hay personas que oyen, pero no son capaces de escuchar, no valoran al interlocutor. Un buen jefe debe prestar atención a las opiniones de los trabajadores, de los clientes, de los proveedores; es la única manera de contrastar criterios y avanzar.


5. Perder el autocontrol. Un jefe debe ser un modelo de equilibrio, o por lo menos, debe contenerse ante los empleados, de lo contrario, genera desconfianza.


6. Anteponer los resultados a la calidad de los procesos.


7. Mantener a empleados que perjudican a la empresa. Es un error rodearse de personas tóxicas que ponen zancadillas al trabajo de los demás. Esta actitud puede derivar en el hundimiento de la empresa.


8. No pensar en la satisfacción del cliente. Para Farache, el cliente siempre es el objetivo prioritario.


9. Tener miedo. El miedo paraliza y destruye el cumplimiento de objetivos. Un jefe no debe permitírselo.


10. Ser injusto. Es el peor de los pecados de un jefe.

 

Como vemos, esta lectura es todo un modelo de concreción, un libro de cabecera que plantea los errores que nunca deberían cometerse.


El relato en positivo de Farache se centra en la idea de que se necesitan jefes preparados, que demuestren capacidad para trabajar en equipo. Para ello, plantea una serie de cualidades básicas: entusiasmar a las personas, creer en ellos, tener unas metas claras y establecer un orden de prioridades, colocando en primer lugar al usuario o cliente como foco de atención de toda iniciativa.


Farache nos ha convencido con sus teorías. Si una buena parte de nuestra vida la dedicamos al trabajo, lo más inteligente será ejecutarlo de tal manera que nos produzca satisfacción; no sabemos si la palabra felicidad puede encajar en este contexto, pero estamos convencidos de que las relaciones laborales ejercen una gran influencia en nuestras emociones.


Puestos a elegir, procuremos crear en el trabajo ese clima de positividad que nos haga la vida más agradable…y productiva, claro está.

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